Experiencias de familias:

El acogimiento es una figura jurídica prevista para aquellos menores que, por diversas razones, no pueden vivir con su familia biológica. Gracias a este recurso social, el niño es atendido temporalmente por otro núcleo familiar, lo que le permite recibir el cuidado, la atención y educación necesarios para su desarrollo personal.
María Arauz de Robles nace en San Sebastián, Guipúzcoa. Es licenciada en Arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Ha trabajado 14 años en la Administración -Ministerio de Vivienda-, y desde 2007 ejerce su labor profesional como autónoma en el campo de la Arquitectura y el Urbanismo, en la redacción de planeamiento y proyectos de edificación.
Ella caminó durante cinco años desde Nigeria hasta Marruecos. Cruzó desiertos y vivió en la calle persiguiendo un sueño: alcanzar una vida mejor en España. En el largo camino encontró a un hombre del que se enamoró y del que quedó embarazada. Consiguieron dinero para pasar en patera a España, pero sólo para uno.
España es el país donde más menores se encuentran en centros tutelados. Por ello, desde hace tiempo se intenta propiciar que muchos puedan abandonarlos, acudiendo para ello a una figura que se conoce como falimia de acogida.
Formación Continua - El acogimiento familiar es una de las alternativas que las administraciones publicas ofrecen a los menores que, por diferentes problemas, viven fuera de su hogar. El acogimiento es un proceso que tiene un principio y un final.

Algunas comunidades autónomas contemplan la posibilidad que profesionales sociales ejerzan como padres de acogida profesionales. Desde FADES deseamos que, a medio plazo, sea posible en todo el territorio nacional.

Las acogidas infantiles se producen porque los padres no pueden garantizar unas condiciones adecuadas para cuidar de sus hijos. Las acogidas pueden ser temporales o permanentes. Por lo general estos niños, son víctimas de negligencia en su cuidado, de maltrato físico y/o emocional o de abusos sexuales.
No son sus madres, pero viven con ellos. No son sus hermanos, pero comparten un hogar. No fueron niños como los demás, pero son dueños de su destino. Su historia comienza en una aldea muy especial, un lugar donde los niños aprenden a ser niños. En una Aldea Infantil SOS.
En 2009, cinco mil familias y más de diez mil niños de toda Andalucía fueron atendidos por Equipos de Tratamiento Familiar. Estos equipos son unos de los grandes desconocidos del sistema de atención a la infancia. Su misión es evitar que los menores en situación de riesgo queden desprotegidos y sus padres pierdan la custodia sobre ellos.