Preguntas y respuestas frecuentes:

Antes de tomar la decisión de acoger a un niño todos nos hacemos muchas preguntas. Aquí hemos intentado recoger las más habituales pero estaremos encantados de solucionar cualquier duda que se os presente durante todo el proceso de acogimiento.

¿Qué significa acoger a un niño?

El acogimiento familiar es la medida administrativa que otorga la guarda de un menor a una familia durante un tiempo. Se trata de un gesto altruista y desinteresado que tiene como objetivo proporcionar un entorno familiar y todo lo que ello implica (afecto, atención individualizada, nuevos modelos y referntes familiares...) a un niño que lo necesita, durante un tiempo determinado.

¿Qué niñ@s pueden llegar a casa?

Se situan en un amplio abanico de edades, entre 0 y 18 años. Están tutelados por la Administración mientras su familia de origen no puede hacerse cargo. Han vivido situaciones familiares y sociales difíciles, con carencias y sin un entorno seguro. Muchos son grupos de hermanos, algunos presentan una enfermedad crónica, otros tienen una disminución física, psíquica o sensorial, y otros pueden presentar un trastorno de conducta.

Algunos hace tiempo que viven en Centros Tutelados por la Administración, y aunque en el centro reciben atención, afecto y educación de forma integral, en ocasiones necesitan una familia que les ofrezca la envoltura afectiva y educativa que les permita crecer en las mejores condiciones.

¿Quién puede acoger?

Una familia dispuesta a ofrecer cariño, ternura, comprensión, atención y dedicación a un niño; y que, además, sea capaz de ayudarle a comprender y respetar su propia historia personal y familiar, a construir su propia identidad, y a conocer y compartir su propia cultura. Pero, aparte de esta buena predisposición para acoger a un niño y ayudarlo, hay que tener en cuenta una serie de circunstancias en el perfil y entorno de la familia. Por este motivo, cuando la Administración recibe una solicitud de acogimiento valora diferentes aspectos:

  • La capacidad de adaptación personal a nuevas circunstancias.

  • La estabilidad emocional

  • La capacidad educativa

  • La posibilidad de dedicación

  • El entorno familiar directo que pueda apoyar en la tarea educativa

  • La motivación adecuada a la finalidad del acogimiento simple

  • La voluntad de acoger compartida por todo el nucleo que convive

  • La aceptación de la relación del niño con su familia de origen

  • La facilidad para aceptar, en su caso, el retorno del niño con su familia biológica. Es decir, la capacidad de acompañar al niño en el proceso de cualquier medida de protección que se tome respecto a su situación: la vuelta con su familia de origen, el inicio de un acogimiento o de una adopción

  • La aceptación de la historia, la identidad y la cultura propias del niño

  • Medios de vida suficientes

  • Vivienda en condiciones adecuadas

¿Qué hay que hacer para acoger un menor?

En principio debería tomarse la decisión de forma consensuada con toda la familia, no solo los que viven bajo la misma casa, sino el entorno global. El acogimiento familiar requiere de apoyo familiar y es bueno que haya sido una decisión de todos.

Una vez decidido, puede solicitar información en las entidades públicas o colaboradoras de su zona, donde le informarán debidamente de cual es la situación en su comunidad y qué pasos debe dar a continuación.

¿Es lo mismo acoger que adoptar?

No. Existen dos diferencias básicas:

  • La acogida es una situación temporal que puede variar según cada caso, y que finalizará cuando la familia de origen del niño pueda volver a hacerse cargo del menor, cuando se decida que la mejor oportunidad para el niño es la adopción, cuando el menor llegue a la mayoría de edad o cuando una circunstancia inesperada interrumpa el acogimiento.

  • En la acogida, existe contacto entre el niño y su familia de origen, siempre que sea posible, a través de visitas programadas y/o supervisadas por profesionales. 

¿Existe la posibilidad de retorno con su familia biológica después de estar con una familia de acogida?

Sí. Ese es el objetivo primero del acogimiento familiar. Para ello, las familías biológicas reciben apoyo profesional que les permite resolver la situación que ha desencadenado la pérdida de la tutela de sus hijos. A pesar de ello, en muchas ocasiones, la situación es tal, que resulta muy difícil pensar en un retorno con la familia biológica.

En acogida familiar es importante recordar que, como niños que son, cada uno es distinto, y su situación también, con lo cual hay que abordar cada situación como única.

¿Existe la posibilidad de adoptar el niño que tenemos en acogida?

La acogida es una medida temporal que no se plantea como paso previo a una adopción. 

Son dos procesos diferentes y, por tanto, la familia de acogida debe tener muy claro cual es el proyecto vital que desea iniciar.

¿Recibimos alguna ayuda cuando el niño está en casa?

Las familias de acogida reciben una prestación económica no contributiva en concepto de manutención del menor, aunque en alguna tipología de acogida hay ayudas complementarias (por edad, por necesidades educativas especiales, por urgencia, etc.).

Aún así, es mejor solicitar la información en el momento de la sesión informativa con los técnicos, pues las prestaciones difieren mucho entre comunidades autónomas. 

Si tienes otras preguntas...

Puedes enviarnos un e-mail a info@fadesonline.org o rellenar el formulario que encontraras en el apartado Consulta FADES en la sección ¿qué hacemos?. Te ayudaremos encantados. 

Si lo que buscas es un grupo de familias como tú, como nosotros, asociate, siempre hallarás a familias dispuestas a compartir contigo sus experiencias y conocimientos sobre el acogimiento familiar.